Por Juan Vilchez.
Ante la visita del juez Garzón a Chile, volvieron a nacer esos recuerdos en que se muestra la imagen del General Pinochet detenido en Londres debido precisamente a la orden de detención emanada por este Juez, y que mostró realmente a la sociedad chilena y la polarización con al que se convive tras los 17 años de dictadura ejercida por Pinochet.

Baltazar Garzón
Bajo este escenario reaparecieron aquellos que golpeaban la espalda de Pinochet y que luego en democracia se desligaban de este, tal como Pedro negó a Jesús tres veces, ya que no es rentable políticamente vinculaciones con un personaje, que entre otras cosas, tiene a su haber millonarias cuentas que no logra justificar, que fue dictador y Genocida. Por lo tanto me llama la atención las declaraciones del Vicepresidente de la UDI el Sr. Rodrigo Álvarez, el cual dijo:[1] “hace algunos años, la infinita arrogancia de este juez llevó a desechar la justicia chilena, a no respetar el Estado de Derecho y a considerarnos un país que no estaba capacitado para asumir sus decisiones en tribunales”, ante semejante rasgadura de prendas, quedo atónito al leer “Estado de Derecho”, a lo cual me pregunto ¿es conocido este concepto por la derecha? ¿O es que ahora lo utilizan y durante los años 73 a 89 no estaba dentro de su vocablo?. Como se pretende que la justicia chilena halla intentando un proceso en contra de Pinochet, siendo que los jueces estaban conformados por personajes instaurados en la dictadura y que al igual que los demás, eran lacayos de Pinochet, además, como buen dictador, crea leyes que le favorecen en el largo plazo.

Pretender creer que la justicia chilena hace bien su trabajo siendo que los jueces al ver que existen intereses de por medio de algunos peces gordos, se declaran “incompetentes”, por favor, no tapemos el sol con un dedo, que actualmente nadie tiene el coraje de enfrentarse al Icono de la Dictadura y su entorno, por que así será recordado en los libros de Historia como un dictador, si no mas bien, tuvo que ser alguien externo a Chile, dejando entrever la carencia del sistema judicial.
Entonces, el Sr. Garzón proporciono a toda esa gente muerta y quien sabe donde están, y a sus familiares un pequeño y leve sabor a Justicia, esa justicia que no existe en Chile, y que a muchos no les conviene que se cambie.
[1] Diario la Tercera Dia Domingo 27 de Agosto 2006.


